Según palabras del propio Miró, "el Arte está en decadencia desde la cueva de Altamira". Partiendo de esta frase y evocando dicho santuario haremos una breve comparación de aquel arte primigenio con ciertas trazas del Arte a lo largo de la Historia y entenderemos mejor su lugar en la Sociedad.
Aquellos individuos desconocidos, sin nombre, que plasmaron sus inquietudes con gran sensibilidad en casi cualquier medio, son el punto de partida para la Historia del Arte que conocemos hoy. Es que aquellas obras que casi por arte de magia perduraron en el tiempo, aun hoy y a pesar de las distancias logran emocionarnos.
Acerca de la Cueva de Altamira
Fue descubierta en el año 1879 por el español Marcelino Sanz de Sautuola en Santillana del Mar, Cantabria (España). Para aproximarnos mejor al tema podemos visitar estas imágen de la cueva de Altamira (reproducción) o estas hermosas reproducciones en papel.
Expertos en la materia explican que aquellos animales, que habrían sido pintados en el paleolítico superior 15.000 años atrás, fueron representados en diferentes actitudes. Como puede observarse en las reproducciones, los fidedignos dibujos fueron compuestos por pocos trazos seguros y fluidos. Evidentemente aquellos hombres tenían un conocimiento profundo del animal que representaban; la convivencia con los mismos y la necesidad de conocerlos al dedillo para obtener el alimento hacía que aquella población conocieran muy bien las características de sus diferentes estados.
Pasado y presente
El Arte ha pasado por numerosas etapas y de las vanguardias a esta parte pareciera que un ciclo se estuviese cerrando. Cuando admiramos el arte rupestre, no solamente se nos presentan obras inquietantes sino también cercanas.
Desde el hallazgo de las cuevas de Altamira la mirada hacia nuestros ancestros se ha enriquecido. Pero cabe aclarar que esta recepción tan positiva de aquellas imágenes sucedió a principios del siglo XIX, justamente cuando las vanguardias conocían su auge y el Arte ya estaba en el camino de vuelta hacia la abstracción y simplificación de la forma, muchas veces en busca de obras más expresivas, al igual que las de la cueva.
Si estos descubrimientos hubiesen acaecido durante el Renacimiento, seguramente no habrían cautivado tan positivamente a los renacentistas quienes estaban embarcados en una búsqueda de la forma acabada y una representación fidedigna de la realidad.
Conclusión
Aunque pasado y presente hayan generado obras similares, estas obras están hechas desde lugares muy diferentes. La idea y la función del Arte cambian según los ideales y necesidades de la Sociedad en la que se gestan (originalmente fue usado como fetiche y hoy es utilizado como terapia alternativa).
Como decíamos en la primera entrega de esta trilogía, la importancia del Arte y sus diferentes funciones a través del tiempo, radica en su capacidad de dar cuenta fehaciente de su contexto sociocultural a través de los milenios. Si no fuera por estas obras que perduraron más de 15.000 años y que nos comunican con nuestros ancestros de un modo espiritual y humano, no sabríamos ni la mitad de lo que sabemos hoy de nuestra Historia.
Tags: Cantabria España, Cueva de Altamira, Marcelino Sanz de Sautuola, Santillana del Mar España


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