Las nuevas reconstrucciones del clima del norte de África revelan tres episodios de un “Sahara verde” durante los que el más grande desierto del planeta quedó casi completamente cubierto de verdes pastos, lagos y estanques a lo largo de 120,000 años.
La reconstrucción del clima de épocas pasadas es una importante herramienta que ayuda a los científicos a comprender mejor y predecir el futuro cambio climático que resultará del calentamiento global actual. Aunque todavía se desconoce mucho acerca de las regiones tropicales y subtropicales de la Tierra, se cree que estas regiones jugaron un importante papel en la evolución del hombre prehistórico y en los cambios climáticos globales.
Aunque hoy sea difícil de creer, las nuevas reconstrucciones del clima del norte de África revelan tres episodios de un “Sahara verde” durante los que el más grande desierto del planeta quedó casi completamente cubierto de verdes pastos, lagos y estanques a lo largo de 120,000 años, nada que ver con las vastas regiones arenosas que hoy conocemos.
Varias instituciones
Varios científicos del Centro para la Investigación Ambiental Marina (MARUM, por sus siglas en alemán), y el Instituto Alfred Wegener en Bremerhaven (Alemania) extrajeron y estudiaron un núcleo de sedimento marino en las afueras de la costa de África Noroccidental, para ver si podían encontrar cómo han cambiado la cubierta vegetal y el ciclo hidrológico del Sahara, especialmente en la región de Sahel. Increíblemente, los científicos fueron capaces de reconstruir la cubierta de vegetación de los últimos 120,000 años estudiando los cambios en los regímenes de vientos y las partículas transportadas por el río, encontradas en el núcleo.
El líder del equipo Rik Tjallingii y sus colaboradores han encontrado tres períodos diferentes en los que solamente se acumularon en el sedimento partículas arrastradas por el río, y prácticamente ninguna partícula arrastrada por el viento, lo cual es llamativo teniendo en cuenta la enorme cantidad de polvo que hoy tanto abunda en el Sahara. Los científicos explican estos períodos por un aumento en el volumen anual de precipitaciones, lo que pudo dar como resultado una cubierta de vegetación mucho más extensa. Esto, a su vez, sería la causa que induciría a un menor arrastre de polvo por el viento y una actividad fluvial más intensa en la región del Sahara.
Confirmación del proyecto
Para validar sus interpretaciones, los científicos compararon su reconstrucción geológica con una simulación (por modelo informático) de la cubierta vegetal del Sahara al mismo tiempo que se observa en el registro geológico. Esta técnica confirmó la interpretación de los geólogos y, a cambio, estos resultados demostraron el valor del modelo.
Tags: clima, ito, Sahara, Sahel, vegeta
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