En la naturaleza, la energía va circulando de un ser vivo a otro a lo largo de cadenas alimentarias, en un ciclo interminable. Conozcamos cómo funcionan y por qué hay que cuidar la biodiversidad.

La naturaleza se autorregula
Productores y consumidores
Se llama organismos productores a las plantas, el primer eslabón de la cadena. Gracias al proceso de fotosíntesis, los vegetales son capaces de producir su propio alimento al sintetizar la luz solar y generar energía química a partir de la energía del sol. Todos los demás seres vivos se alimentan a partir de esta producción. Los animales herbívoros son conocidos como consumidores primarios, pues aprovechan directamente la energía fabricada por las plantas. Los animales carnívoros, en cambio, son los consumidores que ocupan los eslabones más altos de la cadena, al alimentarse de herbívoros o bien de otros carnívoros. Finalmente, la importancia de los putrefactotes (hongos y bacterias) radica en que se encargan de eliminar los restos orgánicos que dejan los demás seres vivos al morir. De esta manera, transforman su sustancia en otras materias primas que pueden reutilizarse. Así, la cadena no se interrumpe jamás.
Cadenas cortas y redes complejas
La diversidad de los seres vivos es inmensa. Sin embargo, las cadenas alimenticias no tienen un número ilimitado de eslabones, ya que gran parte de la energía que obtiene un ser vivo al alimentarse está destinada a sostener sus funciones vitales (respirar, desplazarse, etc.) y sólo cerca del 10 por ciento de la energía consumida se traspasa a su cuerpo. Por eso, en una cadena alimentaria promedio de cinco eslabones, sólo un diez milésimo de la energía original almacenada por las plantas en la fotosíntesis pasa al predador del extremo de la cadena (en general animales cazadores que no tienen enemigos naturales, como por ejemplo, el águila).
A la vez, las redes alimenticias son sumamente complejas, puesto que un ser vivo no se alimenta de una especie exclusiva salvo casos excepcionales (como el panda y el bambú). La manera en que cada especie se habitúa a su hábitat y aprovecha los alimentos se denomina nicho ecológico. La complejidad de estas redes hace que sean susceptibles a cambios muy sutiles. Por ejemplo, al utilizar pesticidas, los humanos causan que muchas otras especies de la red sufran las consecuencias. Por ello, tenemos la responsabilidad de ser extremadamente cuidadosos e interferir lo menos posible en nuestro medio ambiente.
Tags: cadena alimenticia, Ecología, energia
30 Ago 2009
YO PIENZO QUE LA BIOLOGIA ES ALGO MUY IMPORTANTE EN NUESTRA VIDA DIRIA
8 Jun 2010
[...] importancia de cuidar y proteger el medio ambiente no es más que una forma egoísta de cuidar de nosotros mismos, porque lo que olvidamos a menudo es [...]