La muerte de María del Carmen Bousada, quien fuera noticia cuando, en 2006, se transformara en la madre primeriza más longeva del mundo, despierta nuevamente el debate sobre el papel de la ciencia en la reproducción asistida.
Se reabre el debate sobre la edad para ser madre
Madre a toda costa
La española María del Carmen Bousada ingresó en 2006 a la clínica de fertilidad Pacific Center en Los Ángeles, cuando ya contaba con 66 años y hacía 18 había atravesado por su menopausia. Según su testimonio, el hecho de haber cuidado a su propia madre hasta los 101 años le había impedido vivir antes su maternidad, pero en ese entonces se sentía lista para asumirla. En la clínica dijo tener 55 años (la edad máxima en la que le permitían realizar el tratamiento) pero asegura que nadie comprobó su edad. Los médicos se defienden diciendo que ella presentó documentos falsificados.
Así fue que se sometió a una fertilización in Vitro y finalmente dio a luz a gemelos en una clínica de Barcelona. Hoy los niños, de dos años y medio, han quedado huérfanos porque el pasado 16 de julio María del Carmen falleció víctima de un tumor en el estómago.
Las opiniones de los médicos
El equipo médico que trató a María del Carmen aseguró que el embarazo de la mujer, que era soltera, había sido un éxito no intencionado. “Si hubiera conocido su edad real, no la habría tratado”, relató el doctor Vicken Sahakian, jefe del equipo, “Todo podría haber acabado mal. Podrían haber muerto ella y los bebés”, agregó el doctor. Según su testimonio, las últimas fases del embarazo fueron muy riesgosas para la vida de la paciente así como de los niños que estaba gestando. Al nacer, los gemelos debieron permanecer un tiempo en incubadora, no obstante lo cual evolucionaron bien.
Otro caso en debate
En enero de 2009 la noticia de que una californiana, Nadya Suleman, había sido madre de octillizos (los cuales sobrevivieron y se encuentran bien) dejó de ser vista como una simple curiosidad médica cuando se supo que la mujer ya tenía seis hijos sanos y que además, apenas contaba con recursos para mantener a los niños que ya tenía. Divorciada y viviendo con sus padres, la polémica se avivó cuando comenzó a circular por reality shows y a vender al mejor postor las fotografías y las notas acerca de sus hijos. ¿Vocación maternal o negocio poco ético?
Tags: Medicina, polémica, reproducción asistida
No hay Comentarios
Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?