El planeta en la actualidad está sumergido en un cúmulo de crisis, que pudieran parecer a primera vista independientes. En realidad todas están relacionadas, y su solución no está lejos de nuestro alcance. Es fundamental conocer más sobre estos temas y nuestras posibilidades de enfrentarlo. Primer artículo de una serie.
El calentamiento global está afectando nuestro clima de maneras no completamente entendidas. El invierno se hace cada vez más corto, pero con olas de frío extremo. El verano es cada vez más caluroso. Escuchamos de, o sufrimos eventos de sequía extrema, que pueden y están durando años en regiones específicas de nuestro planeta. Por otro lado, vemos grandes lluvias e inundaciones.
Pero si seguimos las noticias con atención, veremos que los huracanes y tifones parecen ser cada vez más frecuentes e intensos. Grandes e incontrolables fuegos fustigan los bosques en las regiones templadas del planeta. Los tornados causan severos daños, siendo particularmente intensos en la última década.
Están apareciendo muchas enfermedades, unas nuevas, como la gripe aviar, otras renacidas como la tuberculosis, la malaria, el dengue y el cólera. En lugares donde los mosquitos eran apenas conocidos, hoy son plagas. El SIDA, el cáncer, las enfermedades degenerativas, cobran millones de víctimas cada año.
La crisis energética ahoga al planeta, cuando las reservas de combustibles fósiles están por agotarse. Las tecnologías para la producción de energías alternativas aún distan mucho de estar perfeccionadas, y requieren de años de continua investigación para hacerlas rentables.
Los terremotos parecen ir en aumento de frecuencia e intensidad. Los maremotos han cobrado en los últimos años cientos de miles de víctimas, los terremotos ya alcanzaron más de un millón. Volcanes durmientes dan señales de vida, y habitantes aterrorizados han visto desaparecer sus hogares de toda una vida bajo una erupción catastrófica.
El flagelo del hambre azota al planeta. La crisis alimentaria mundial llega a todos los hogares, afectando a la mayor parte de la población. La cantidad de dinero que bastaba hace diez años para garantizar la alimentación de una familia durante todo un mes, hoy no basta para alimentarla una semana.
Grandes guerras absorben la atención de los medios, y los recursos financieros de unas naciones, los recursos mentales de otras, y los recursos humanos de muchas.
¿Es este el fin?
Noticias y más noticias, crisis y más crisis… Catástrofes tras catástrofes… ¿Son todos estos eventos independientes, o están relacionados entre sí? ¿Podemos resolver unos, y dilatar la solución a otros quizás menos urgentes? ¿Estamos ante la extinción de la raza humana, o el fin del planeta tal cual le conocemos?
Muchos temores despierta la situación mundial actual. Pero lo más alarmante es la falta de soluciones que se evidencia en la arena internacional. Las comunidades científicas del planeta realizan estudio tras estudio, demostrando causas y proponiendo alternativas de solución, pero entre los tomadores de decisiones no se observa el mismo espíritu, y una gran inercia política y económica sigue arrastrando a nuestro mundo al abismo. ¿Qué podremos hacer?
La solución
Con este artículo comenzamos una serie de varios para ayudarle a entender la interrelación que existe entre todos estos fenómenos. Le ayudaremos a comprender cada uno, sus bases y, lo más importante, qué podemos hacer frente a ellos.
En nuestro planeta hay unos 6 000 000 000 (seis mil millones) de habitantes, unos miles de tomadores de decisiones (o decisores) y unos pocos cientos de países. Cualquier matemática nos enseñará que el destino del planeta está en nuestras manos, y no en la de ellos. Podrá ver en cuántas maneras podemos ayudar a frenar el cambio climático global, a aliviar la crisis de los alimentos y, también, como podemos ayudar a disminuir los conflictos armados. En sus manos está la posibilidad de ayudar. Como dice una película infantil muy gustada por mis hijos: somos muy pequeños, pero unidos, seremos muy grandes.
Tags: calentamiento global, cambio climático, crisis, hambre, soluciones
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