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La compleja realidad de las Islas Feroe: detractores y defensores

Escrito por Inés Pérez / 5 de marzo de 2009

La cacería de ballenas piloto realizada anualmente en Islas Feroe es una milenaria tradición local. Mientras algunos tienden a tiranizar el evento asociándolo a un arcaico ritual de iniciación masculino, otros lo justifican alegando que es una actividad imprescindible para la economía de las islas. ¿Quién tiene la razón?

Otro acercamiento a la realidad de las Islas Feroes

Otro acercamiento a la realidad de las Islas Feroes

Si evaluamos la información objetivamente, queda claro que los feroeses tienen total control de la práctica que llevan a cabo. Tanto las condiciones en que lo hacen como el por qué, están claramente argumentados según su perspectiva.

Los calderones son parte de su cadena alimenticia y por ende ellos respetan la veda (tiempo de caza) y llevan un control de la cantidad de ejemplares cazados año a año. Estos animales fueron la base de su economía durante siglos y ellos aseguran que aun hoy su caza sigue siendo indispensable para su subsistencia.

Además, especialistas en el tema afirman que esta práctica no atenta contra la supervivencia de la especie y que los feroeses aprovechan por completo a sus presas. No es el caso de los japoneses que utilizan su piel y su carne selectivamente con el fin de abastecer mercados esnobistas que pueden prescindir de estos productos; aumentando así la probabilidad de sumar a los calderones a la extensa lista de especies en peligro de extinción.

Algunos puntos no están claros

Aunque los feroeses tienen control sobre la cantidad de ejemplares sacrificados anualmente, se sabe que la cacería no es selectiva. Es decir, no se tiene en cuenta la edad de los ejemplares cazados, se cazan hembras y no se considera si las mismas están preñadas a la hora de sacrificarlas.

Algo que resulta muy difícil comprender es la manera en que se ritualiza esta práctica, la cual es celebrada por todo el pueblo. Los calderones son cazados de una manera muy rústica y todo hombre debe participar de la cacería mientras las mujeres y los niños participan del evento como espectadores.

El hecho de que para los muchachos más jóvenes tomar parte activa en la caza de las ballenas sea un signo de hombría, deja sentado que esta práctica tiene otras connotaciones, además de la satisfacción de las necesidades alimenticias del pueblo.

¿Qué debemos pensar?

A continuación intentaremos hacer una síntesis entre los aspectos que justifican esta cacería y los aspectos que no quedan tan claramente argumentados, para lograr hacer un juicio responsable hacia la sociedad feroesa, la cual es y ha sido severamente juzgada.

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