Cada cuatro años asistimos a la celebración de los Juegos Olímpicos, y no podemos pasar por alto el importante papel de las mascotas, cuyo origen se remonta a los Juegos de Grenoble 1968.
Uno de los elementos que ponen una nota de color a los juegos olímpicos son sus mascotas.
La primera vez que se utilizó una mascota en unos juegos fue en los Juegos Olímpicos de Invierno de Grenoble, en 1968. La mascota fue Schuss, un esquiador. A partir de entonces, a lo largo de todas las ediciones de los Juegos Olímpicos, las mascotas han tenido un lugar fundamental, muchas veces relacionado con su importante papel en el merchandising que acompaña a estos eventos deportivos.
La primera mascota fue un perro salchicha
En unos Juegos Olímpicos de verano, fue precisamente un perro salchicha, Waldi, la primera de las mascotas olímpicas. Estos juegos se celebraron en Munich en el años 1972. El perro, de raza dachshund (salchicha), fue elegido precisamente por reunir tres de las características más importantes del espíritu olímpico: resistencia, tenacidad y agilidad.
En todas las ediciones de los Juegos Olímpicos, se eligen mascotas con forma de animal o antropomórfica, que guardan algún tipo de relación o son representativas de la zona en la que se celebra el evento o con el evento deportivo en sí.
Desfile de mascotas
A lo largo de los años, hemos podido ver todo tipo de mascotas. Por ejemplo, en las olimpiadas de Montreal 1976. se eligió a Amik, un castor, por ser uno de los animales símbolos del Canadá.
Una de las mascotas más populares de la historia de los juegos fue la de Moscú 1980. Misha, un oso, diseñado por el dibujante de libros infantiles Víctor Chizikov. En las siguientes olimpiadas, (Los Ángeles 1984) la mascota fue Sam, un águila calva, símbolo nacional de los Estados Unidos.
También en Seúl 1988 se eligió como mascota a un animal símbolo del país, un tigre, que es muy común en las historias tradicionales y en las leyendas coreanas.
Otra de las mascotas que todos conocemos es Cobi, la mascota de las olimpiadas de Barcelona 1992. Cobi, un perro humanizado, fue diseñado por Javier Mariscal.
Una de las más peculiares fue la de Atlanta 1996. Izzy fue una mezcla de diversas figuras. Su nombre original era Whatizit (del inglés What is it?, es decir ¿Qué es esto?), muy adecuado debido a su extraña morfología.
Para celebrar los juegos de Sydney 2000 fueron creados tres animales: Olly, una cucaburra, cuyo nombre provenía de Olimpíada; Sid era un ornitorrinco que provenía de la palabra Sydney; y Millie, el equidna, cuyo nombre representaba el nuevo milenio.
En Atenas 2004 se presentaron como mascotas Athenà y Phèvos, dos niños inspirados en dos muñecos de la antigua Grecia cuyos nombres provenían de los dioses Atenea, protectora de la ciudad, y Febo, dios de las artes y el deporte.
Las últimas en sumarse a la lista
Las últimas mascotas en sumarse al desfile olímpico son las de Beijing 2008. Se han elegido cinco mascotas: Beibei, un pez azul; Jingjing, un panda; Huanhuan, una antorcha roja; Yingying, un antílope tibetano; y Nini, una golondrina verde. Sus nombres de dos sílabas repetidas hacen referencia a los apelativos cariñosos con los que se suele tratar a los niños en chino. Juntos conforman la frase Beijing huanying ni, que significa ‘Beijing te da la bienvenida’. El grupo de las cinco mascotas se llaman Fuwa.
Tags: Beijing 2008, Juegos Olímpicos, mascotas
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