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Los coches del futuro: más seguros para peatones

Escrito por María Duque / 2 de septiembre de 2008

La tecnología se pone al servicio de la industria del automóvil, no solo como una forma de prevenir los riesgos para los conductores. Teniendo en cuenta la gran cantidad de atropellos de peatones, los vehículos del futuro intentan también reducir los daños en casos de atropello.

La seguridad de los peatones se cuida mucho en la ¡nvestigación de nuevos modelos de automóviles

La seguridad de los peatones se cuida mucho en la ¡nvestigación de nuevos modelos de automóviles

Cuando pensamos en los accidentes de coche, no solemos acordarnos de aquellos que tienen como víctimas a los peatones. Sin embargo, estos accidentes son más elevados de lo que puede parecernos a primera vista.
A lo largo de todo el siglo XX, el número de personas muertas por atropello se eleva hasta la cifra de 8 millones (de un total de 35 millones de personas muertas en todo tipo de accidentes de tráfico)

El país de Europa en el que más atropellos se producen es Alemania, aunque España ocupa un lamentable segundo puesto, con unas cifras que dan bastante que pensar: en los accidentes de tráfico, 1 de cada 3 fallecidos era un peatón.

Primeras medidas

A pesar de que la legislación vigente no plantea medidas firmes y duras para evitar estos accidentes, las empresas fabricantes de coches sí han empezado a tomar medidas para minimizar este tipo de daños.
Una de las primeras fue Mercedes, cuando decidió convertir su estrella de tres puntas en un adorno plegable.

De esta manera, se minimizaban los posibles daños al atropellar a un peatón. Una superficie sin aristas en la parte frontal del vehículo es fundamental para evitar daños en el peatón. Pero además, a finales de los años 70 y principios de los 80 se empezaron a generalizar los paragolpes integrados en la carrocería. Además, se empezaron a utilizar en la fabricación de los vehículos materiales que absorben la fuerza del impacto.

Pruebas con dummies

Los dummies son los maniquís con los que se prueban las medidas de seguridad de los coches, las consecuencias de las lesiones en los accidentes de tráfico… Pero en el caso de simular atropellos, los expertos se encuentran con bastantes problemas.

Es cierto que pueden simular con bastante acierto la diferencia entre un niño y un adulto, y el impacto del choque de la pierna con el frontal del vehículo, pero lo que resulta muy difícil es predecir cómo rebotará el cuerpo y dónde se golpeará la cabeza del “supuesto peatón”.

Lo que se reproduce en primer lugar es el golpe del cuerpo contra el capó del coche, reproduciendo cómo se deformará. Lo que sucede entonces es que se reduce el espacio entre el capó y las partes más duras del motor, con lo que los golpes en la cabeza recibidos por el peatón son mucho peores.

Nuevas soluciones

La solución a este problema viene de la mano de marcas como Jaguar o Nissan, entre otras, que han incorporado el capó activo, un sistema que cuenta con un sensor de choque y un dispositivo pirotécnico, que hace que en caso de atropello, el capó se eleve entre 5 y 10 centímetros. El resultado es interesante: las lesiones en la cabeza se reducirían en un 40 por ciento, al aumentar la distancia con el motor.

Las gamas más altas de marcas como BMW o Mercedes incorporan a sus vehículos interesantes sistemas de visión nocturna, resultado de la aplicación de tecnología militar. Estos sistemas actúan según la procedencia de la radiación que reciben.

El primer tipo funciona a partir de una cámara que recoge imágenes de los objetos iluminados a partir de una luz infrarroja. Otros recogen directamente la radicación de los objetos a partir de su temperatura. Gracias a la visión infrarroja, se puede cubrir una distancia de unos 300 metros por delante del vehículo, lo que da una información 5 segundos más rápida de lo que podría percibir el ojo humano.

Otro de los sistemas más novedosos y revolucionarios es el ITS (Sistema de Transporte Inteligente), que ha sido desarrollado por Nissan y NTT DoCoMo. Este sistema está basado en la función GPS de los móviles 3G.

El sistema estudia las coordenadas relativas de las posiciones del peatón con el móvil y el vehículo, valorando diferentes variables: la velocidad del vehículo y del peatón, la distancia entre ellos y la dirección de cada uno. Cuando el resultado es un riesgo de colisión, el dispositivo avisa al conductor a través de una señal.

Los nuevos avances en el campo de la tecnología se están aplicando cada vez más a la industria del automóvil, como forma de reducir los riesgos para los conductores y ahora cada vez más, para los peatones.

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