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Naturalmente egoístas

Escrito por Inés Pérez / 19 de noviembre de 2008

Contradiciendo la cruda realidad que rompe los ojos día a día, científicos proponen que los humanos estamos biológicamente programados para evitar la desigualdad. Se estudia el sentido de justicia en los niños para demostrarlo y la interrogante pasa a ser otra: ¿tendrán estas acciones altruistas fines egoístas en el fondo?

Según los estatutos que rigen la economía moderna ser racional y ser egoísta son términos análogos. Este discurso es correlativo con la teoría evolutiva de Darwin donde la supervivencia es el fin último y la competencia es necesaria para conseguirla. “Lo que aparenta ser cooperación en la naturaleza, resulta ser una combinación de oportunismo y explotación…” dice un biólogo evolucionista contemporáneo en SCIAM.

Aunque las perspectivas han cambiado y cada vez son más los estudios que muestran que los humanos estamos programados para preocuparnos por los demás, hay quienes plantean que este altruismo responde a comportamientos estratégicos que apelan a la reciprocidad en el futuro.

Estudiando la aversión a la desigualdad en niños

Científicos en Zurich estudiaron recientemente lo que se conoce como “aversión a la desigualdad” proponiendo diversas actividades a 229 niños de entre tres y ocho años. Mientras se observó que los más pequeños no tenían intereses en compartir con el fin reducir la desigualdad entre el resto de los participantes, los niños mayores si mostraron una gran predisposición para compartir con el fin de alcanzar la igualdad en el grupo.

En un estudio realizado anteriormente por el sicólogo social Jonathan Haidt, una maestra premiaba a dos de sus alumnos de tres años de edad con hermosos stickers dorados. Por cada sticker que le otorgaba a uno de los alumnos el otro recibía dos. Ambos se encontraban felices recibiendo sus premios.

No sucedió lo mismo cuando se planteó la misma situación a dos niños de cuatro años. Con cada entrega de stickers, el niño que recibía la mitad se sentía cada vez más disgustado llegando al punto de devolver ofuscado todos los stickers a su docente.

En otro estudio realizado por Haidt con sus dos hijos durante algunas semanas, día a día reducía o incrementaba gradualmente la cantidad de jugo que servía en sus vasos. Llegó un día en que incrementó la cantidad para uno de los chicos y el damnificado se hizo escuchar.

¿Altruismo o estrategia?

Si bien la teoría de que los niños son adversos a la desigualdad es ampliamente aceptada, los que creen que su altruismo responde únicamente a un comportamiento estratégico son muchos. Por mi parte, con lo que veo día a día me alcanza para creer que la teoría de que los seres humanos somos naturalmente egoístas sigue estando vigente.

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