La grandilocuencia de este artista fue expresada, tanto en sus pinturas, como en sus dibujos y en sus aguafuertes. En este sentido, únicamente considerando su obra completa podremos apreciar su genialidad. Y como un artista no puede ser estudiado sin que se analice su contexto, les presento esta breve biografía.
Rembrandt Harmenszoon van Rijn nació en Leyden, al sur de Holanda en 1606. De niño fue a la escuela local de gramática y más tarde tuvo un paso muy breve por la Universidad. Estaba profundamente decidido a convertirse en un artista. Realizó una ayudantía de tres años con un pintor local que le brindo las técnicas básicas para comenzar a pintar y luego pasó un breve período en Ámsterdam junto a un artista italiano, con el cual conoció el estilo del Renacimiento tardío.
A pesar de su admiración por el Arte Italiano, se estableció en Holanda y desarrolló allí su pintura por un camino propio y personal. El creciente comercio holandés del siglo XVII incrementó la población de las ciudades holandesas y trajo riquezas a la clase media. Banqueros, mercaderes y oficiales de la ciudad querían retratos de ellos y de sus familias. En Ámsterdam, Rembrandt encontró una clientela abundante y pronto estaba rodeado de alumnos.
Su familia
Más tarde, al casarse con Saskia van Uylenburgh (hija adoptiva de un potentado burgués) adquirió fortuna y una posición social destacada. La joven pareja compró una gran casa que contaba con estudios para comodidad de los alumnos, y espacios amplios para exponer obras artísticas que a Rembrandt le gustaba coleccionar. El pintor se encontraba en la cima del éxito, pero la muerte de tres de sus hijos aún pequeños, seguida de la muerte de su esposa en 1642, lo dejo solo y a cargo de un cuarto hijo, llamado Titus, de apenas 9 meses de edad. Sumado a esto, la difunta le dejó la propiedad con la condición de que permaneciera soltero. Esto le impidió casarse años más tarde con Hendrickje Stoffels, una joven y dulce sirvienta que cuidó su hogar.
Tiempos difíciles
Rembrandt comienza a encerrarse cada vez más en sí mismo. Y aunque conserva clientes, tanto privados como oficiales, sus dificultades financieras lo apremian más que nunca. En 1656 es declarado en bancarrota y dos años más tarde rematan su casa y todas sus propiedades, incluidas sus preciadas colecciones. Hendrickje y Titus ayudaron a mantener la familia abriendo una tienda para vender los grabados y pinturas de Rembrandt.
Hendrickje murió a principios de 1660 y su hijo Titus le siguió unos años después. Rembrandt, a pesar de que su vista estaba fallando, continuó pintando con mano segura y colores vivaces.
Un final injusto
Muere en octubre de 1669. Si bien el costo del funeral indica un entierro honorable, este suceso sólo fue constatado en los registros de la Iglesia y el inventario de sus propiedades sólo menciona sus materiales de pintura, ropa de cama y prendas de lana.
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