Bullying y Cyberbullying

Son patologías psico-sociales habitualmente menospreciadas, pero que al no ser advertidas pueden provocar graves trastornos de la personalidad. El bullying, o acoso en las aulas, y el cyberbullying, o acoso escolar a través de la red, se incrementa peligrosamente entre niños y adolescentes en edad escolar de todo el mundo.

El primer punto a tener en cuenta es que las instituciones educativas, como sucede con cualquier escenario donde se desarrollan relaciones humanas, se convierten en espacios de poder en el que se contraponen diferentes intereses y conviven personalidades disímiles, algo que casi con seguridad culminará en distintos conflictos.

Esta característica ayuda a que los distintos tipos de acoso físico y psicológico encuentran un ambiente propicio para su desarrollo. Precisamente, el hostigamiento psicológico en centros escolares se denomina técnicamente bullying, un concepto de origen británico que nace de la expresión «to bully«, que significa tiranizar o intimidar.

Formas de acoso: Bullying y Cyberbullying

El mencionado acoso (bullying) es ejercido tanto por profesores contra alumnos, como por los estudiantes a los docentes o entre los mismos educandos, cualquiera de las tres tipologías es posible. La metodología utilizada son las intimidaciones, tomando como eje de burlas a uno de los integrantes de la clase o al profesor. Las agresiones pueden circunscribirse al terreno psicológico o pasar posteriormente al ámbito físico.

De acuerdo a lo inferido por los especialistas sobre el tema en distintos estudios realizados en todo el mundo, el bullying es una de las problemáticas sociales con mayor crecimiento e incidencia en la actualidad. Asimismo, cuenta con características similares al acoso laboral o mobbing.

Según establecen los expertos en este campo, para que exista bullying debe registrarse un comportamiento repetitivo de hostigamiento e intimidación, que como consecuencias más importantes provocará el aislamiento y la exclusión social de la víctima. Habitualmente, la víctima de bullying es atacada porque presenta alguna característica concreta que la hace diferente al resto, como pueden ser problemas visuales, haber repetido el curso o cuestiones de raza o color.

Cuando la conducta intimidatoria se mantiene durante un largo período de tiempo, la víctima manifestará la patología mediante una disminución en el rendimiento escolar, problemas gastrointestinales y, en los casos más extremos, a través de agresiones a su propia persona e intentos de suicidio.

Hay una realidad que no puede ocultarse más: los reiterados casos de asesinatos masivos en centros universitarios de Estados Unidos y otros países guardan una estrecha relación con el bullying, ya que gran parte de los jóvenes asesinos registran un historial de maltrato y acoso escolar, que en un determinado momento explota bruscamente y muestra los desgraciados ribetes conocidos por todos. ¿No es suficiente para encarar más seriamente el tema?.

Acoso tecnológico: Bullying y Cyberbullying

En un mundo dominado por la tecnología, el acoso escolar tiene también su expresión multimedial: el cyberbullying. En esta variante, el correo electrónico, el chat, los mensajes de texto y otros medios de comunicación instantánea son empleados para enviar mensajes agresivos hacia el niño o joven hostigado.

De esta manera, el fenómeno del acoso escolar que ocurre en los centros educativos tiene su correlato (gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación) en el escenario virtual, también por ejemplo en los blogs, fotologs u otras redes de intercambio, que son empleadas para realizar las intimidaciones.

Las variantes que puede tomar este acoso «virtual» son la publicación de fotos trucadas de la víctima en estas páginas o el hostigamiento continuo mediante el envío de una gran cantidad de mensajes en un corto tiempo. Es así que el acosado no sólo soporta las agresiones en el centro escolar sino también fuera de él.

Para analizar

Quizás también es preciso advertir que muchas veces los docentes y las administraciones de los centros escolares hacen caso omiso a estas cuestiones, para no provocar alarma o para proteger la imagen del establecimiento. Sin embargo, ocultar la cuestión e incluso apañar a los agresores no es una forma inteligente de encarar la problemática, que en algún momento terminará haciéndose evidente…

¿Queremos escuelas que estimulen una mayor desintegración social o buscamos formar personas en base a la solidaridad y el respeto?. Sería una buena pregunta para que los responsables de las instituciones escolares se respondan internamente, ya que la patología del bullying continúa en aumento y pocos parecen decididos a detenerla.

  1. donde nacio el bulling

  2. OSEA DONDE NACIO EL BULLYING MMMMMMM!

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