Cocina solar: una alternativa ecológica

Buscar la eficiencia y el ahorro energético es posible en cada una de las facetas de la vida humana, apuntando a un desarrollo sustentable. Un ejemplo de esto es la cocina solar, que mediante una energía renovable logra satisfacer una necesidad básica del hombre.

¿Qué son las cocinas solares? Se trata de artefactos diseñados para preparar alimentos empleando el sol como fuente de energía. Es posible hallar dos clases básicas de cocina solar: las de concentración y las denominadas horno o caja. En el primer caso, se utiliza un reflector parabólico para concentrar la radiación solar en un punto. En ese sitio se coloca la olla que cocinará los alimentos, pudiendo generar temperaturas elevadas que permiten freír distintos alimentos o hervir agua.

En tanto, el denominado horno solar o caja se trata de un recipiente aislado, pensado para capturar la energía solar y mantener caliente el interior del mencionado recipiente. Para ello, cuenta con un sector superior transparente que permite el ingreso de la luz solar y paneles reflectantes (de papel aluminio o espejo) que son eficaces para capturar más calor. En este tipo de cocina solar, el recipiente para cocinar y el interior de la caja deben ser negros, para permitir una mayor absorción del calor. Esta clase de hornos solares pueden lograr temperaturas de 110ºC.

A favor y en contra

Las ventajas de los diferentes tipos de cocinas solares son variadas. Por un lado, se trata de artefactos ecológicos y que no necesitan electricidad, gas o cualquier otra energía en la que intervengan recursos no renovables, fomentando a su vez justamente las denominadas energías renovables.

Además, permiten ahorrar en cuanto al dinero utilizado en la energía tradicional necesaria para la cocción de alimentos. Asimismo, se trata de una solución ideal en sitios con clima apropiado y en los cuales otros recursos energéticos no existen o son demasiado escasos.

Por otra parte, entre los puntos negativos se puede destacar que el sistema (por lo menos con la tecnología actual) insume una mayor cantidad de tiempo para cocinar, si lo comparamos con los métodos tradicionales. También hay que tener en cuenta que el funcionamiento de las cocinas solares depende de las condiciones climatológicas, ya que resulta imprescindible que el sol acompañe.

Calidad de vida

Junto a su importancia en el cuidado del medio ambiente, la cocina solar permite una mejor calidad de vida a poblaciones de escasos recursos en los sectores más cadenciados del planeta. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad la cocina tradicional provoca un alto nivel de contaminación en las viviendas y causa alrededor de 1,6 millones de muertes prematuras cada año, principalmente en mujeres y niños de los países con menor nivel educativo.

Como contrapartida, el uso de tecnologías como la cocina solar contribuye al desarrollo armónico y sustentable de un segmento creciente de la población mundial, en mayor medida en sitios rurales o con agudas problemáticas económicas. De acuerdo a la opinión de diferentes especialistas, la combinación de ollas solares, cestas aislantes y cocinas eficientes energéticamente (en un uso masivo) podría disminuir el uso de combustible fósil en un 85%.

Sin embargo, no todo marcha sobre rieles en este tipo de iniciativas, ya que las limitaciones actuales de la cocina solar atentan contra un mayor crecimiento y popularización del sistema: resulta urgente encontrar un método eficaz para cocinar en horarios nocturnos y los días nublados, así como también lograr que el sistema de cocción sea más rápido.

Educación y recursos

Otro ingrediente básico para lograr el éxito de estas metodologías es el cultural: la capacitación y educación sobre el particular se encuentra actualmente concentrada en Internet, pero organizaciones civiles y ecologistas intentan impulsar estas temáticas en todo el mundo, estimulando además la creación de sistemas de microfinanciación.

En consecuencia, el propósito es que las poblaciones de los países en vías de desarrollo puedan acceder a la compra de cocinas solares y otro tipo de alternativas ecológicas mediante créditos, combinando estas herramientas con el esfuerzo particular que supone la autogestión en la creación y puesta en funcionamiento de estos artefactos.

En resumen, puede decirse que evidentemente el escollo más complicado que debe afrontar el desarrollo de la cocina solar son las costumbres culturales. Sin embargo, no cabe duda que el intento vale la pena, y resulta muy importante esforzarse en consecuencia, ya que el tema se relaciona directamente con nuestra supervivencia como especie sobre la faz de esta tierra.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies