El micro vehículo volador más pequeño del mundo

Un vehículo con la apariencia de una libélula, que pesa 3 gramos, mide 10 centímetros y puede volar a la velocidad de 5 metros por segundo y que con su batería adosada tiene una autonomía de vuelo de 3 minutos, ha sido desarrollado por un equipo de ingenieros de la “Universidad Tecnológica de Delft”, Países Bajos. El micro vehículo trae una cámara y es el más pequeño del mundo. De acuerdo con declaraciones de los creadores, sus aplicaciones serían de aplicación en zonas de difícil acceso o aéreas de gran peligro. En estos últimos años, este tipo de logros se enmarcan en una serie de dispositivos minúsculos que, no dejan de surgir, muchos de ellos con el claro objetivo en tareas de espionaje.

En 2005, un estudiante de la Universidad Tecnológica de Delft, daba por finalizado el proyecto DelFly I, que consiste en un micro vehículo volador (MAV, siglas en inglés) que pesa 15 gramos e incluye una cámara de vídeo, un vídeo transmisor y una batería.

Para 2006, ingenieros de la misma universidad crearon la segunda versión de aquel invento: el DelFly II, con ayuda económica de la TNO y del ASTI. Las mejoras obtenidas con esta nueva versión han sido sustanciales en relación con la primera. Con ella han logrado ganar en robustez, reducir su tamaño y mantener la cámara a bordo. Puede también, revolotear suspendido en el aire como lo hace un colibrí, incluso volar hacia atrás.

Pero ahora, en julio de este año, los ingenieros volvieron a presentar una nueva y última versión de este aparato, que han bautizado como DelFly Micro, que al igual que el MAV viene equipado con cámara y es el más pequeño del mundo.

Ficha técnica

En la página Web del proyecto DelFly, se describe en detalle el nuevo dispositivo que ya dijimos: mide 10 centímetros de un extremo a otro de las alas, pesa cerca de los 3 gramos y se compone de una batería (1 gramo) el motor (0,45 gramos) la instalación electrónica (0,2 gramos) y el interruptor (0,5 gramos).

El DelFly Micro alcanza una velocidad de hasta cinco metros por segundo lo que equivale a 18 kilómetros por hora, y su batería le permite tres minutos de autonomía de vuelo. Bate sus alas con una frecuencia de 30 veces por segundo. Éstas están fabricadas con “politereftalato de etileno” (PET) que es un plástico transparente.

El MAV es una aeronave extremadamente pequeña a control remoto, cuenta con una cámara diminuta y un software que reconoce las imágenes. Su cámara trasmite las señales a una estación terrestre y con ayuda de su software pueden ser reconocidas independientemente.

Aplicaciones de un micro vehículo volador 

El interés que despierta por sus posibles aplicaciones de un micro vehículo volador con un tamaño extremadamente reducido y que cargan con una cámara a cuestas, consiste en su utilidad para vuelos de control en aéreas peligrosas o de difícil acceso. Un claro ejemplo puede ser la inspección de algún lugar contaminado por radioactividad o con peligro de explosión o derrumbamiento.

El DragonFly Micro se parece por su estructura a otra libélula artificial anterior, creada en 2007 por un equipo de ingenieros franceses.

En este caso, el aparato pesaba 120 mg y medía 6 centímetros de longitud. El Gobierno francés tenía el  objetivo de usarlo para misiones de espionaje, como sobrevolar territorios para transmitir información estratégica. La libélula francesa, con 180.000 nanomúsculos, está integrada con sensores, emisores de información y hasta un «cerebro» que le permitía coordinar sus movimientos.

Más intentos de micro vehículo volador 

Se han repetido diversos intentos en los últimos años por fabricar aeronaves cada vez más pequeñas. DragonFly, en todas sus versiones, y la libélula de los ingenieros franceses. Ya en 2003, se supo del robot-colibrí que diseñaron y desarrollaron ingenieros de la “Universidad de Toronto”, Canadá. Con una autonomía de vuelo de 10 minutos pretendían que llegara a ser una herramienta poderosa en misiones espaciales, de espionaje y rescate de personas.

Ya en 2004, el ejército australiano trabajaba en un proyecto de desarrollo de enjambres de insectos-robots para sustituir a los actuales aviones de reconocimiento no tripulados, y que funcionarán gracias a un sistema de inteligencia colectiva basado en matemáticas avanzadas y complejos algoritmos.

Por último, en 2006, se hablaba de un robot del tamaño de una mosca capaz de volar en espacios interiores, y que había sido desarrollado por un equipo de científicos suizos. La finalidad para desarrollar esta máquina sería la de realizar misiones de búsqueda y rescate en espacios cerrados y muy reducidos.

En el futuro, por cierto muy cercano, iremos viendo el avance y desarrollo de este tipo de proyectos. Los creadores del DelFly, ya se encargaron de comunicar que su próximo objetivo de trabajo es desarrollar el DelFly NaNo, que podría medir 5 centímetros y pesar un gramo.

Según se han encargado de señalar, el DelFly Micro es tan sólo el paso intermedio en este proceso de desarrollo. La próxima versión tiene el objetivo de reducir su tamaño, pero también de volar independientemente con ayuda de un programa informático para el reconocimiento de imágenes.

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