Esperanza contra el Alzhéimer

Se calcula que unos 35 millones de personas en el mundo, 800 000 en España, padecen algún tipo de demencia, siendo esta en un 60 o 70 % de los casos Alzhéimer. Un 10% de los mayores de 65 años y un 50% de las que superan los 85 la padecen. Si a esto añadimos que cada vez la esperanza de vida es mayor y el envejecimiento de la población, un proceso imparable, es fácil calcular el panorama futuro. De ahí que se haya llegado a hablar del Alzheimer como de la epidemia del siglo XXI.

Luchar contra el Alzhéimer

Luchar contra el Alzhéimer

Un misterio al que no se prestan los debidos recursos

El Alzhéimer tiene un origen que no se ha conseguido hasta ahora determinar con precisión. De momento, por tanto, no es posible prevenirla. Y tampoco existen fármacos capaces de detener su progresión. A lo sumo pueden retrasarla un poco o aliviar alguno de sus síntomas.

A pesar de que es una enfermedad que padecerán cada vez más personas, de que no sólo las involucra a ellos, sino que también supone un alto coste emocional para sus familias y económico para el conjunto de la sociedad (24 000 millones de euros al año en España), lo cierto es que en EEUU, por ejemplo, se dedica a la investigación de esta enfermedad unos 400 millones de dolares. ¿Mucho? Eso parece en principio, aunque deja de parecerlo cuando esta cantidad se compara con la que se invierte en investigar el cáncer, el sida o las enfermedades cardiovasculares. Según Samuel Gandy, un importante investigador de esta enfermedad en el Hospital Monte Sinaí de Nueva York, “hay inversión, pero no está a la par con el impacto de una enfermedad que amenaza con aplastar la civilización”.

La esperanza está en la prevención

Hasta ahora, el índice de fracaso en los estudios clínicos sobre el Alzhéimer ha sido muy alto. Por eso el éxito, primero en ratones, y ahora en primates, de un nuevo tratamiento a base de anticuerpos ha renovado las esperanzas de los expertos en su lucha por controlar esta demencia. Este tratamiento ha mostrado ser capaz de destruir las placas de proteínas (amiloides) que aparecen en el cerebro de los enfermos y parecen estar en el origen de la enfermedad.

La destrucción de estas placas podría llegar a evitar el desarrollo de la enfermedad. Es decir, no se trata de una cura, pues la eliminación de los nudos o placas con posterioridad a la aparición de los síntomas de la enfermedad no traería consigo la desaparición de estos, de los daños cerebrales que ya han ocasionado. Sin embargo, en un campo de investigación que ha dado hasta ahora tan pocas alegrías, este éxito invita a los investigadores a pensar que la victoria en la lucha contra el Alzhéimer vendrá por el camino de la prevención. Para el Dr. Gandy, se trataría de lograr intervenir antes de que la enfermedad dé la cara, pues es cuando los tratamientos que están resultando efectivos en la eliminación de las placas amiloides pueden tener un verdadero impacto en la patología. Por ello vaticina que en un futuro los escáneres cerebrales en busca de estas acumulaciones de proteínas amiloides serán algo tan rutinario a partir de los 50 años en los protocolos de prevención del Alzhéimer como lo son ahora las mamografías en la del cáncer de mama.

Foto | Fotolia.com

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Get an awesome sticky message bar!Download