Las babosas, la gran amenaza acecha

Las babosas se podría decir que son un caracol sin concha, aunque la RAE le otorga la siguiente acepción: Molusco gasterópodo pulmonado, terrestre, sin concha, que cuando se arrastra deja como huella de su paso una abundante baba.

Su ciclo vital

Estos moluscos herbívoros están muy activos tanto en otoño como en primavera, donde las temperaturas no son extremas. En invierno y en verano, sin embargo, optan por la hibernación para velar por su propia supervivencia.

Su esperanza de vida asciende a dos años, tres años menos que sus “hermanos” los caracoles.

Debido al cambio climático, cada vez las temperaturas tienden a igualarse, es decir, cada año las estaciones son más similares en cuanto a temperatura, lo cual crea un escenario óptimo para la presencia de estos bichos.

Las babosas están más activas por las noches, atacando hojas, yemas y brotes con el fin de alimentarse. Las lluvias y la humedad crean la atmósfera perfecta para secreción de sus babas.

Una gran amenaza para el cultivo

Gracias al agujero en la capa de ozono que los humanos hemos propiciado con nuestras prácticas industriales, hemos alterado el clima de nuestro planeta. Las variaciones en la temperatura y el calentamiento global han propiciado un aumento de babosas considerables.

El problema radica en que estos moluscos se alimentan de nuestros huertos, arrasando con ellos y cargándose nuestras cosechas. Son hermafroditas y se reproducen a pasos agigantados lo que se traduce en una gran amenaza para el cultivo ecológico.

Recomendaciones para erradicar las plagas

En los viveros tienen disponibles cintas de cobre que podrás poner alrededor de las plantas.Esto las ahuyentará porque lo detestan. A mayores estaría bien espolvorear ceniza alrededor de las bases de las plantas, trocitos de cáscara de huevo, gravilla, arena, serrín, pinaza o incluso café molido, disuade a los caracoles y las babosas a la hora de avanzar.

Otra medida sería plantar rosas y helechos que no son del gusto de estos animales. La clave está en reducir su perdición; los geranios.

Si con lo anterior no has conseguido atajar el problema, siempre te quedará la opción de poner plantas acuáticas en las zonas húmedas de tu jardín para que sus mayores depredadores, las ranas, cumplan su función.

Ahora ganarle la batalla a las babosas ya está en tus manos.

IMG: http://www.elciudadano.cl

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