‘Paquita Natillas’, el rey consorte más famoso de España

Francisco de Asís María Fernando de Borbón y Borbón-Dos Sicilias fue el marido de la reina Isabel II y el rey consorte más conocido de España.

Los Jardines de Sabatini y de fondo el Palacio Real (Madrid), donde Paquita contrajo matrimonio con Isabel II

Los Jardines de Sabatini y de fondo el Palacio Real (Madrid), donde Paquita contrajo matrimonio con Isabel II

No destacó precisamente por su reinado (que fue bastante tortuoso) si no por ser la comidilla de la nobleza española y europea, además del pueblo al que se suponía que gobernaba, que le conocía como ‘Paquita Natillas’.

El matrimonio con la reina

Isabel II fue reina en 1833. Pese a que subió al trono con tan solo 3 años, no se le dio la mayoría de edad hasta los 13, por tanto, se produjeron 10 años de regencia.

Cuando cumplió los 16 años la corte pensó que se estaba haciendo mayor, así que la casaron con un primo hermano, Franciasco de Asís, 8 años mayor. No sería un matrimonio más extraño que otros si no fuese porque se decía que la reina era ninfómana y el futuro rey homosexual. Curiosa combinación sexual.

A pesar de todo, permanecieron casados todo el reinado y tuvieron 12 hijos, de los que sobrevivieron cinco. El rey consorte asumió la paternidad de todos ellos aunque se rumoreaba que cada criatura era descendiente de distintos amantes de la reina, y que él mantenía una relación estable con otro hombre.

‘Paquita Natillas’ y otras mofas de la época

La homosexualidad ha estado presente a lo largo de la historia, también podemos recordar el caso de Alejandro Magno del que ya hablamos hace un tiempo. Dicen que cuando Isabel II se enteró de quien iba a ser su marido gritó: ‘¡No! ¡Con Paquita no!’.

Lo peor es que las burlas no quedaban en casa. El pueblo español, ingenioso donde los haya, apodaba al matrimonio como ‘Isabelona la frescachona’ y ‘Paquita Natillas’ (o ‘Paquito mariquito’). De hecho, los diarios hablaban del tema y se escribieron coplas sobre ello: ‘Gran problema en la Corte: averiguar si  el consorte cuando entra al escusado mea de pie o mea sentado’.

El caso es que ni si quiera los protagonistas disimulaban. La propia Isabel confesó al embajador español en París que su marido en la noche de bodas llevaba más bordados que ella. E incluso a uno de sus hijos le confesó que la única sangre Borbón que tenía era la suya.

La ironía le acompaña hasta en su muerte. Está enterrado en el Panteón de los Reyes del Monasterio del Escorial, pero junto a las reinas consortes.

Foto | Fotolia.com

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Get an awesome sticky message bar!Download