Permacultura: una forma de vida

Más que un método de agricultura la permacultura es una forma de cultura permanente, una búsqueda por el diseño inteligente de la naturaleza y un aprovechamiento de la tierra en forma ecológica y sostenida en el tiempo.

La permacultura propone un acercamiento distinto a la agricultura. El término fue acuñado en 1970 por los australianos Bill Mollison y David Holmgren, y es un método de agricultura permanente que boga por el diseño de sistemas perennes que imitan la estructura e interrelaciones existentes en ecolosistemas naturales. El término, en realidad, deriva de un libro acerca de los sistemas de agricultura en países asiáticos de Franklin Hiram King, «Campesinos de cuarenta siglos: o agricultura permanente en China, Corea y Japón», en el que presenta un tipo de agricultura que pueda ser sostenida en forma indefinida.

Una cultura permanente

Tal es la filosofía de la agricultura que vemos en autores y científicos como Masanobu Fukuoka, a quien hemos abordado en otra entrada. Y fue la fuente de inspiración para que los dos australianos mencionados intentaran desarrollar un sistema de agricultura estable que prescindiera de la utilización de agroquímicos y fertilizantes, que envenenan el agua y la tierra y reducen la biodiversidad, eliminando a la larga la fertilidad de la tierra.

Si bien la permacultura en principio fue pensada como una forma de agricultura permanente, pronto el término adquirió un sentido más amplio, extendiendo su aplicación hacia una forma de vida, una «cultura» permanente.

En 1978 Mollison y Holmgren publican su libro insignia, dando a luz por primera vez el término: Permaculture One (Permacultura Uno), donde se hacen públicas algunas de las ideas de los autores, que luego revolucionarían buena parte de lo que hasta el momento se conocía en agricultura.

Luego de la publicación de Permacultura Uno, los autores instalaron cientos de centros de permacultura, que les ayudaron a desarrollar mejor sus conceptos y a escribir nuevos libros con la metodología en mayor detalle. Sus ideas fueron también ampliadas por muchos alumnos, que desde 1980 comenzaron a aplicar la permacultura en el cultivo.

La continuidad en el tiempo

El maestro en permacultura inglés Patrick Whitefield, autor de varios libros al respecto, ha definido dos tipos de permacultura, la original y la permacultura de diseño. La primera consiste en replicar la naturaleza construyendo ecosistemas que copien los sistemas naturales. En cambio, la permacultura de diseño utiliza los ecosistemas naturales como base, pero no los copia exactamente: se conoce como Diseños de Sistemas Naturales.

Los valores esenciales de la permacultura se relacionan con su naturaleza de un sistema holístico que no es solo una forma de cultivar la tierra sino una forma de vida. Así, tiene una serie de prioridades que deben tenerse en cuenta en todo momento: el cuidado de la Tierra es fundamental, considerando a la tierra, como en la teoría de Gaia, como un ser viviente; el compartir es esencial, máxime teniendo en cuenta que los recursos son limitados; también, se debe procurar la asistencia y la ayuda a otros seres humanos, y bogar por la generación de sociedades saludables. Existen actualmente varios tipos de aplicación de la permacultura, pero los valores fundamentales y su filosofía solidaria y participativa siempre se mantienen intactos.

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